domingo, 23 de julio de 2017

Anécdotas insólitas de Barcelona: Cobi, la mascota de los Juegos Olímpicos.




Perder unas llaves se puede convertir en un auténtico quebradero de cabeza, pero nunca imaginé que algo tan fastidioso me llevara a un escaparate con una enorme imagen de Cobi, la mascota de Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, el entrañable personaje está hecho con más de 6000 llaves y detrás de la obra hay una historia muy curiosa.

La empresa Manyeria J. Suari era la encargada del mantenimiento de la cerrajería en la Vila Olímpica, durante los Juegos Olímpicos de Barcelona'92 Durante aquellos días de competición las llaves fueron útiles, pero al finalizar los juegos los pisos iban a ser ocupados por sus nuevos inquilinos, se cambiaron las cerraduras de las viviendas y las llaves ya no eran necesarias.



Jordi Suari pidió a la organización si podía quedarse con todas las llaves que se recuperaban. Muchos atletas se llevaron las llaves de recuerdo; al final llegó a reunir unas 37.000 llaves de la más de 70.000 unidades de la Villa Olímpica. Suari, Con todo este material recuperado, diseñó una gran maqueta de la Villa Olímpica y el anagrama de los voluntarios. Las autoridades no mostraron mucho interés por conservar las esculturas.



Tristemente de esta creación en la actualidad sólo se conserva el enorme Cobi. Este es uno de los pocos recuerdos que queda en la ciudad de la mascota de los juegos de Barcelona creada por Javier Mariscal.

Jordi Suari abrió la cerrajería en 1978, en el escaparate de la tienda situada en Carrer Sant Antoni Maria Claret 223 se puede ver la escultura de Cobi que mide más de 2 metros y tiene el certificado del Guinness World Records.


En la ciudad hay otro Cobi,  es de menor tamaño y permanece un tanto apartado de las miradas de los barceloneses y curiosos por eso hay mucha gente que desconoce su existencia. Se encuentra en el centro de un estanque situado en el Parc del Port Olimpic. El pequeño Cobi también tiene una curiosa anécdota que os voy a contar; J. Mariscal quería que la escultura se desplazara por el estanque perseguida por un tiburón. Parece que la idea no tuvo aceptación.

Aunque un diseño aparecido en la prensa aparece con algo de movimiento surgiendo de las aguas. La controvertida, al principio, y finalmente estimada mascota permanece inmóvil en su retiro acuático desde el día de su inauguración el 11 de julio de 1992, dos semanas antes del inicio de los Juegos.


Cobi sale del fondo del estanque. Publicado en La Vanguardia 28-06-1992

Más información: El Cobi que abre todas las puertas - Mundo Deportivo